La historia que sigue tiene lugar a lo largo de 11 años de injusticia y sufrimiento.
Los Hechos
A minutos de la una y media
de la tarde del martes 25 de Enero de 2005, Fernando Ariel Carrera, comerciante
de 27 años de edad, casado y padre de tres hijos, espera en su Peugeot 205
blanco que el semáforo le dé luz verde. Está ubicado sobre la avenida Centenera en el
cruce con la avenida Sáenz ,
en el barrio de Pompeya.
Un Peugeot
504 negro, sin identificación, se le acerca por la derecha y lo encierra. Un sujeto en su interior lo
amenaza con un arma. Carrera, asustado, intenta escapar girando su vehículo
hacia la izquierda, siendo el único espacio libre, y recibe un balazo en la
mandíbula que lo deja inconsciente.
En ese estado realiza un recorrido de doscientos metros sobre Sáenz, de contramano, en dirección a Capital Federal. Detrás de él viene el Peugeot negro y un Renault 19 gris que se agrega a la persecusión, disparando a Carrera, que ya sin control del vehículo, atropella y mata a Edith Elizabeth Custodio, Fernanda Gabriela Silva y su hijo de seis años, Gastón Gabriel Di Lollo, y finalmente choca contra una Renault Kangoo (en el cruce con la calle Esquiú), hiriendo a sus dos ocupantes, ambos de origen oriental.
El Peugeot blanco de Carrera queda
atravesado en la calle. Los policías (sin identificación) que lo perseguían
descienden de sus vehículos y disparan al menos 18 tiros al auto, ocho de los cuales impactan en el cuerpo de su conductor.

Malherido e inconsciente, Carrera
fue llevado al hospital Pena pero allí, con la excusa de que no tenían
anestesista de guardia, no lo atendieron y lo derivaron al Rivadavia, donde
ocho horas después de haber sido baleado, lo operaron. Al día siguiente lo
enviaron al penal de Devoto.
Versión Policial
Minutos antes de los hechos de
Según la versión de los
policías de la Comisaría
34 que intervinieron en el caso, los delincuentes decidieron huir hacia la
provincia. Uno de ellos consiguió escapar a pie, pero el conductor del auto, al
aproximarse al puente Uriburu y ver el camino cortado por varios patrulleros,
tomó Sáenz de contramano, embistiendo a los peatones y a la camioneta.

Después de los hechos, la policía cercó el lugar para la recolección de pruebas. En el interior del vehículo de Carrera se encontró una pistola marca Taurus de color plateada, con una capacidad de 17 balas, de las cuales solamente había 7 (siete) en el cargador.
Carrera fue detenido acusado de robo, homicidio, lesiones culposas y portación
de arma. No tenía antecedentes penales y trabajaba como proveedor de artículos
de gomería. El Peugeot 205 blanco que manejaba estaba registrado legalmente a
su nombre.
El militar asaltado, Juan Ignes, y su sobrino (que lo acompañaba en el
momento del robo), no reconocieron a Carrera como autor del delito, ni tampoco
el arma que fue encontrada en su auto.
Los medios de comunicación reprodujeron la versión policial.

Tres años más tarde, en 2010, Carrera declararía en entrevista con Enrique Piñeyro (autor del documental El Rati Horror Show): "Si yo, ciudadano, veo el diario Clarín y me dice que Fernando Carrera es un asesino, para mí Fernando Carrera es un asesino, no me importa lo que diga Fernando Carrera".
La sentencia
El 3 de Mayo de 2007 el
Tribunal Oral N° 14 comenzó el juicio. Durante las audiencias, cuatro de los testigos que, en la instrucción, aparecían diciendo que
habían visto a Carrera disparar, lo negaron frente a los magistrados. Además,
parte de las pruebas procesales desaparecieron misteriosamente y, como se ha
mencionado, ninguno de los damnificados reconoció a Carrera como el autor de
los hechos.

Sin embargo, el 7 de junio de 2007, Fernando
Carrera fue condenado a 30 años de prisión tras ser hallado culpable de los
delitos de "robo con armas, homicidio agravado reiterado, lesiones
agravadas, resistencia a la autoridad, daño y encubrimiento".
Los jueces Hugo Cataldi, Beatriz Bistué de Soler y
Rosa Lescano firmaron la sentencia, tal como la había pedido la fiscalía, a
cargo del fiscal Clorindo Mendieta.

El abogado de Carrera,
Federico Ravina, insistió en la inocencia de su defendido. Consideró que fue
"una víctima más" de la policía, y pidió que se investigue la
presunta responsabilidad de los agentes policiales en el hecho.
La defensa sugirió que los agentes "plantaron" una pistola en el auto de Carrera, basándose en que los peritos balísticos no fueron concluyentes acerca de dónde partieron los disparos y en que al menos tres testigos declararon no haber visto disparar al condenado.
El diario Clarín reconoce que el caso tiene puntos oscuros y tanto la defensa como organismos de derechos humanos consideran que la causa fue "armada" para encubrir un caso de "gatillo fácil".
La defensa sugirió que los agentes "plantaron" una pistola en el auto de Carrera, basándose en que los peritos balísticos no fueron concluyentes acerca de dónde partieron los disparos y en que al menos tres testigos declararon no haber visto disparar al condenado.
El diario Clarín reconoce que el caso tiene puntos oscuros y tanto la defensa como organismos de derechos humanos consideran que la causa fue "armada" para encubrir un caso de "gatillo fácil".
Recurso ante Casación y ratificación de la condena
Luego de la sentencia, el abogado de Carrera, Federico Ravina, indicó que apelaría
el fallo ante Casación, señalando que se fundamentó en pruebas y testimonios
falsos.
El 8 de junio de 2008,la
Sala Tercera de la Cámara Nacional de Casación Penal, compuesta por
los jueces Eduardo Riggi, Guillermo Tragant y Juan Carlos Rodríguez
Basavilbaso, rechazó el recurso interpuesto por el abogado, negando la
posibilidad de un complot policial para implantar pruebas falsas, y ratificando
la pena de los 30 años de cárcel para Carrera.
El 8 de junio de 2008,

A fines de 2009, Nora
Cortiñas, Adolfo Pérez Esquivel y Enrique Piñeyro se presentaron ante la Corte Suprema de
Justicia bajo la figura de Amicus Curiae (Amigos del Tribunal), adjuntando un
video en el que se mostraban las incontables irregularidades del expediente.
La Liberación
El jueves 17 de Mayo de 2012, Carrera inició una huelga de hambre en el penal de Marcos Paz, donde ya llevaba detenido 7 años, para pedir por su inocencia e inmediata liberación. Ante la decisión, diversos medios lo entrevistaron y su historia comenzó a sumar apoyos de figuras de Derechos Humanos.

En la tarde del 6 de Junio
de 2012, luego de pagar una fianza de $ 20.000, Fernando
Carrera salió en libertad. La Corte Suprema falló a favor de que se ratifique el caso, teniendo en cuenta
la arbitraria valoración de las pruebas recolectadas y la afectación del
derecho de defensa en el juicio.
El Tribunal Oral en lo Criminal N°14, el mismo que lo condenó en 2007, fue el
que firmó su excarcelación, pero a su vez sostuvo que el imputado seguiría
vinculado al proceso judicial y que se realizaría un nuevo juicio.
Antes de subirse a un taxi y abandonar el penal, Carrera manifestó su deseo de
reencontrarse con su familia y señaló que no encontraba manera de "compensar los
siete años" que fue privado de su libertad.
Segundo Fallo
El 12 de agosto de 2013, la Cámara de Casación consideró
a Carrera autor penalmente responsable de los delitos de "robo" y
"homicidio culposo" y lo condenó a 15 años de prisión, tras revisar la sentencia anterior, por orden de la Corte Suprema.

El cineasta Piñeyro aseguró que
"el fallo es un disparate monumental". Y añadió: "No hay nada
que vincule a Carrera con el robo. Esta conducta policial es propia de la
dictadura. Le pedimos a la Corte
que nos acepte la queja y al poder político, que nos explique cuál es el Estado".
Ravina, el abogado de la
defensa, dijo que haría "todo lo posible para que Fernando no
vuelva a estar preso" y manifestó su deseo de que "éste sea el último
fallo corporativo de la
Justicia ".
Apelación al Segundo Fallo
Los
abogados de Carrera pidieron a la Corte Suprema de justicia que deje sin efecto la
condena a 15 años porque "la sentencia presenta cuestiones de gravedad
institucional vinculadas a la limitación de los derechos fundamentales del
procesado, el menoscabo de la confianza depositada en la Justicia y la
inexistencia material en la resolución del caso".
No obstante,la Sala III
de la Cámara
de Casación Penal rechazó el recurso extraordinario y el Tribunal Oral 14 debía
determinar si volvía a detener a Carrera, ya que el "recurso de queja" presentado "no tiene efecto suspensivo".
No obstante,

En paralelo al recurso
extraordinario se realizó una masiva marcha frente a Tribunales en la que
participaron organismos de derechos humanos y agrupaciones políticas. Entre los participantes estaba Enrique Piñeyro, ya mencionado, cuyo documental de 2010 (El Rati Horror Show) fue una influencia clave para la revisión del caso.
El fallo del 25 de octubre
de 2016, que absuelve a Fernando Carrera, fue firmado por los jueces Ricardo
Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco (en disidencia), Juan Carlos Maqueda,
Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz.
Según la Corte Suprema de Justicia de la Nación , la sentencia
apelada “no satisface el derecho del imputado a que su condena sea revisada de
conformidad a los mandatos que derivan de la mencionada presunción de
inocencia”. No obstante, se añadió, corresponde que la causa “sea devuelta
para una nueva decisión”.

Luego de la decisión, Carrera aseguró que “nunca se va el miedo, porque si yo no fui, ¿quién fue?".
"El tiempo es
irrecuperable y espero volver a ser un ciudadano común, lo deseo; esto nunca se
va a borrar, pero en algún momento va a aparecer otra noticia, se van a olvidar
de alguna manera, y voy a tratar de vivir como siempre que no me ha perseguido
esta causa", agregó.
En 1984, el humorista Tato
Bores dijo, en uno de sus célebres monólogos: “Desgraciada la generación cuyos
jueces merecen ser juzgados”.